Esta Villa es señorial de principio a fin. Representa los atardeceres de verano en los pueblos y
jardines
andaluces. Se inunda de pequeñas luces blancas que se adentran entre balcones, jardines y
miradores.
Esta Villa simboliza, sin duda, una de las señas de identidad del sur Mediterráneo. Una vivienda para
gente ilustre.